Orígenes (siglo XVII – XIX)
Orígenes (siglo XVII – XIX)
- La Huerta de Jaime, citada desde 1668, ocupaba los terrenos donde hoy está la Plaza de los Mártires.
- En 1816, durante la campaña pacificadora, allí fueron fusilados numerosos próceres, hecho que dio origen a su nombre actual.
- En 1860 fue adquirida por los jesuitas, pero tras su expulsión la propiedad pasó por distintas manos hasta llegar a la Nación.
Transformaciones (finales del XIX)
En 1874 la compró el presidente Eustorgio Salgar; poco después se destinó al Instituto Nacional de Agricultura Superior.
La guerra de 1885 interrumpió el proyecto agrícola y la quinta volvió a convertirse en cuartel. Más tarde funcionó allí un asilo para enfermos de lepra.
Comienzos del XX
A comienzos del siglo XX, la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional ocupó el lugar, con nuevos anfiteatros y salones. Tras la construcción de la Ciudad Universitaria, en la presidencia de Alfonso López Pumarejo, la facultad se trasladó y la quinta volvió a ser cuartel, albergando al Batallón Guardia Presidencial.
Orígenes en 1916
Un claustro con historia
En 1876 la Facultad funcionaba en el antiguo Hospital San Juan de Dios (HSJD) y en el Claustro de Santa Inés, un convento en el centro de Bogotá que más tarde fue demolido para ampliar la Carrera 10.ª.
Espacios de aprendizaje renovados
En 1909 se inauguraron los nuevos anfiteatros del Hospital San Juan de Dios (HSJD), una construcción moderna para la época, aunque con retos en ubicación y ventilación.
Una escuela práctica en expansión
En 1919 abrió sus puertas la escuela práctica en la plaza de Los Mártires, con laboratorios y cuatro anfiteatros que impulsaron la enseñanza médica.
Nuevos métodos de estudio
En 1920 se oficializó que los estudiantes pudieran solicitar huesos al cementerio para contar con su propio esqueleto de aprendizaje, una herramienta clave para su formación.
Más recursos para cada estudiante
Hacia 1927 los anfiteatros ya tenían un cadáver por cada dos estudiantes, lo que fortaleció el trabajo práctico en la enseñanza universitaria.
El sueño de un campus unificado
En la década de 1930 se debatió trasladar la Universidad Nacional a un nuevo terreno para reunir todas sus dependencias en un solo lugar.
De huerta colonial a parque histórico
La antigua Huerta de Jaime fue transformada en 1850 en la Plaza de los Mártires, un lugar cargado de memoria y símbolos de independencia.
El obelisco que honra a los héroes
En 1872 se inició la construcción del Monumento a los Mártires, diseñado por el escultor italiano Mario Lambardi. El obelisco de 17 metros fue inaugurado en 1880.
Alegorías que inspiraban
Cuatro figuras femeninas custodiaban el obelisco: Libertad, Gloria, Paz y Justicia, símbolos de los ideales republicanos.
Nombres que no se olvidan
En sus tableros de mármol quedaron grabados los nombres de los próceres y frente a cada uno se alzaba una urna de cristal dedicada a figuras como Policarpa Salavarrieta y Francisco José de Caldas.
Un parque con vida cultural
Encerrado por una reja de hierro, el parque fue escenario de conciertos semanales, convirtiéndose en un punto de encuentro de la ciudad.